¡Tienes un piercing nuevo! Ya sea en la oreja, el tabique o el ombligo, es importante cuidarlo bien para evitar irritaciones, infecciones u otras complicaciones. En esta guía, te explicamos los cuidados posteriores a un piercing. ¿Quieres más información y consejos sobre el cuidado posterior para una zona específica? ¡Consulta los enlaces útiles a continuación!
Consejos generales para el cuidado posterior de las perforaciones
Después de una perforación, comienza la curación. Cuanto mejor cuides tu perforación, más rápido y fácil será el proceso. Sigue estas reglas básicas para cada perforación:
Instrucciones de cuidado posterior: Tiempo de cicatrización: 7-9 semanas o 6-12 meses. Esto depende de la profundidad y la ubicación de la perforación.
Una perforación crea una herida profunda que tarda en sanar. La rapidez con la que cicatriza esta herida depende de la ubicación de la perforación, la calidad del cuidado posterior, la higiene personal y tu estilo de vida. Si cuidas tu perforación adecuadamente, la herida sanará rápidamente. Cuanto más grande o profunda sea la herida, más tardará en sanar. Desafortunadamente, muchos factores pueden hacer que una perforación cicatrice mal o no cicatrice en absoluto, como dormir sobre ella, tocarla, limpiarla en exceso, limpiarla de forma insuficiente y ciertos deportes o actividades que realizas en la vida diaria. No subestimes una perforación; no es una parte natural de tu cuerpo. Una vez que tu perforación haya sanado, puedes reemplazar tus joyas. Ten en cuenta que las joyas iniciales pueden quedar demasiado largas después de la cicatrización, ya que los postes siempre son más largos debido a la hinchazón después de la perforación. Reemplaza tus joyas tan pronto como hayan sanado.
Cuidado: Enjuaga bien tu piercing con agua todos los días mientras te duchas para eliminar cualquier residuo de jabón. Lava el piercing (excepto los de lengua, labio, boca o cutáneos) una vez al día, según sea necesario, con un jabón suave sin perfume durante la cicatrización. Úsalo según sea necesario, por ejemplo, para piel grasa, sebo o para limpiar la zona circundante. Luego, sécalo con una toalla limpia. Mantén el piercing lo más seco posible durante el resto del día. No nades, tomes el sol ni vayas a la sauna, etc., durante las primeras seis semanas.
Además, durante el proceso de curación, preste atención a lo siguiente:
* No aplique ungüento sobre la herida ni gotee desinfectantes como Sterilon® o Betadine® sobre ella.
* Evite aplicar cremas, aceites o lociones sobre la nueva perforación.
* No usar vendajes sobre el piercing (sólo temporalmente durante la práctica deportiva).
* No uses pantalones de cintura alta, mallas ni ninguna otra prenda ajustada sobre el piercing. Los botones de los pantalones y las hebillas de los cinturones contienen altos niveles de níquel. No dejes que entren en contacto con el piercing.
* Evite los jacuzzis, piscinas, saunas y baños de vapor;
* Nunca te quites el piercing tú mismo.
Nota: La piel alrededor del piercing puede enrojecerse e hincharse considerablemente inmediatamente después de la perforación. Esto es normal. Sin embargo, consulte a su médico si:
*Te preocupa el proceso de curación. (¡Siempre puedes contactarme si tienes alguna pregunta o inquietud!)
* Te enfermas o tienes fiebre a los pocos días de hacerte la perforación.
*Las molestias físicas como enrojecimiento extremo no han desaparecido dentro de las 48 horas posteriores al procedimiento.
* De repente, aparecen nuevas molestias 24 horas después del procedimiento, o sus molestias empeoran.
* Desea quitarse el piercing durante el proceso de curación (por ejemplo, debido a molestias o síntomas de crecimiento excesivo o rechazo).
Mantén las manos alejadas del piercing lo máximo posible. No muevas la joya, sobre todo no la tuerzas. Torcerla es completamente innecesario y daña la herida internamente, alargando aún más el proceso de curación. Además, no te muevas ni te frotes, ya que los dedos suelen acumular una gran cantidad de bacterias y suciedad. Cambia la ropa de cama con más frecuencia durante el periodo de curación. Es posible que, después de un tiempo, notes que aparece un bulto alrededor del piercing. No es agradable, pero suele ser muy común. Estos bultos pueden tener varias causas, pero generalmente se deben a una infección bacteriana leve. Dado que el piercing está expuesto a todo tipo de influencias externas que pueden causar un bulto durante el prolongado proceso de curación, no suele ser muy visible. A veces puede ser un poco sensible o picar. Un piercing produce líquido. Si este se acumula demasiado y permanece sucio, puedes sumergir el piercing en un baño de sal marina, enjuagarlo con agua tibia y secarlo con una toalla limpia.
¿Tienes un bulto? Lee nuestra otra entrada del blog: bultos junto a tu piercing.
O los Blogs sobre cuidados posteriores específicos para piercings:
Cuidados posteriores para piercings en la boca
Estamos trabajando arduamente para mejorar nuestro sitio web y pronto habrá blogs de cuidados posteriores más específicos en línea.
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Conclusión
Con el cuidado adecuado, tu piercing sanará rápido y sin problemas . Recuerda, la paciencia es clave: los piercings tardan en sanar, así que sé cuidadoso y dales la atención que merecen. Sigue estos sencillos pasos de cuidado posterior para asegurarte de que tu piercing se mantenga sano y puedas disfrutarlo al máximo.
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